El mercado de etiquetas, grandes oportunidades ligadas a la transformación digital

Konica Minolta destaca algunas de las novedades que llegarán a las etiquetas con la transformación digital de los negocios. En los próximos años no será raro disponer en ellas de mayor seguridad y cantidad de información, así como una mejora de la experiencia de usuario que cada vez más demandan los consumidores
Por Antonio Ramírez
Marketing Manager de Konica Minolta Business Solutions Spain

Konica Minolta bizhub PRESS C71cf

Madrid, 6 de octubre de 2016

El mercado de las etiquetas crece

En la transformación digital de los negocios y de los hábitos de compra y venta, mucho tiene que decir la etiqueta. Un mercado que movió más de 35.700 millones de dólares en 2015 y que baraja una estimación de crecimiento anual del 6% hasta el año 2019. Se imprimen más de 960 mil millones de etiquetas cada año en todo el mundo y las previsiones cuentan con llegar a los 1’5 billones anuales en solo tres años.

La etiqueta es la mejor puerta de entrada a la realidad aumentada. Permite enseñar más información al consumidor. Unos datos que no están directamente impresos, que pueden actualizarse en tiempo real y que ayudan a fidelizar, interactuar o decidir la compra. La etiqueta ya puede acompañarse de vídeos, música, chat, videoconferencias, mensajes, descuentos y todo lo que la imaginación permita.

La etiqueta también ha cambiado el hábito de compra de los consumidores. Con la aplicación móvil adecuada puede hacerse showrooming por tiendas físicas, escanear etiquetas y, con un solo click, comprar el producto al precio más bajo posible en cualquier parte del mundo y recibirlo en casa en menos de 24 horas.

Legislación y falsificaciones

La legislación y trazabilidad del producto son cada vez más importantes tanto para los consumidores, como para los gobiernos y los propios fabricantes. Una etiqueta no se puede cambiar una vez impresa pero, si le unes la tecnología digital de un código QR, un chip, un escaneo inteligente o un sensor, la etiqueta puede ofrecer en un dispositivo móvil la información más actualizada posible sobre la legalidad, trazabilidad, conservación del ciclo de custodia o incluso la geolocalización del producto desde que salió de la fábrica.

Por otro lado, las falsificaciones están a la orden del día y, desde el punto de vista del fabricante, protegerse de ellas es importante. El consumidor, por su parte, quiere estar seguro de que paga por un producto original y esto puede hacerse a través de la etiqueta, que puede tener todo tipo de códigos, formas, halografías o chips de seguridad que solo puedan detectarse con la app del fabricante.

Los grandes datos en las etiquetas

Desde el punto de vista del marketing, una etiqueta con sensores o chips permite potenciar el branding del fabricante y la experiencia de usuario del comprador. Por ejemplo, es posible enviar mensajes automáticos a las redes sociales bajo las directrices de la aplicación móvil adecuada.

Por otro lado, la tecnología aliada con el big data en las etiquetas permitirá al fabricante conocer al instante muchos datos, como qué producto se compró, las unidades, el precio, la tienda, la localización y mucho más. Un paso más hacia la fabricación bajo demanda y el Business Inteligence.