Cómo convertir documentos a otros formatos y no morir (económicamente) en el intento (parte III)

Traducción de presentaciones

En los artículos anteriores de esta serie sobre conversión de documentos hemos visto cómo Konica Minolta aporta un gran valor a empresas y departamentos que necesiten servicios profesionales de conversión a Word, Excel y PDF/A.

Ahora me quiero centrar en mi trabajo, en la necesidad que tengo muchas veces y para la que no existe o existía una solución sencilla. Hablo de la necesidad de traducir documentos de forma sencilla, rápida y efectiva. Pues bien, recibo casi a diario presentaciones en inglés y a veces en francés de compañeros de la central y de compañeros de Francia. Mis presentaciones se tienen que basar en estos documentos, pero no quiero trabajar desde cero. Por lo tanto, lo normal es coger parte de la información que mis compañeros han compartido conmigo dándole mi toque personal y añadiendo información que puedo proporcionar.

Creo que todos sabemos que existe Google Translator para ayudarnos a traducir, pero Google Translator está bien cuando tengo párrafos, pero si tengo una presentación de 80 diapositivas con texto y gráficos, Google Translator ayuda, pero el tiempo para realizar una buena traducción es enorme. Todos los que hemos hecho alguna vez este trabajo sabemos lo que implica traducir una presentación de este tipo.

Por lo tanto, Google Translator no es la mejor solución. Lo ideal sería disponer de un recurso, a ser posible web por lo que hemos comentado en mi primer artículo de esta serie, que me permita traducir en tiempo real estos documentos y que me devuelva en cuestión de minutos el documento traducido y maquetado tal y como estaba el documento original que mis compañeros me han enviado. Ni que decir tiene que tampoco puedo arruinar a mi empresa enviando a traductores profesionales la(s) presentación(es) ni tampoco puedo esperar muchos días a tener el material traducido.

Una vez que el documento esté traducido, además estaría bien poder enviar los documentos a la dirección de email que quiera (para enviarlo por ejemplo a otro compañero) y, cómo no, poder subir los documentos traducidos a los repositorios que mi empresa tiene para trabajar colaborativamente con otros compañeros incluso de otros países o delegaciones como por ejemplo SharePoint, Google o Microsoft.

Esto que estoy imaginando existe en realidad, y si usted también tiene este tipo de necesidades y quiere beneficiarse de servicios profesionales de traducción con un coste asequible, le recomiendo que hable con Konica Minolta, que les podrá asesorar convenientemente.

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