Millennials en el trabajo: Presente y futuro

Millennials en su entorno de trabajo

John Rampton es un joven empresario californiano con mucha experiencia en la gestión de equipos de trabajo compuestos por otros jóvenes como él. La generación nacida entre 1980 y 2000, la que recibe el nombre colectivo de millennials, está ahora ocupando los entornos de trabajo de las empresas tecnológicas más punteras. Y no sólo los escalones funcionales, sino también, como demuestra el caso de John, los directivos y emprendedores.

Hasta hace poco las empresas han estado poniendo sus ojos en estos millennials como consumidores de sus productos: es la generación que más recursos ha tenido a su disposición en toda la historia (incluso antes de llegar a la edad de trabajar), y por tanto ha sido inevitable considerarlos como decisores desde la juventud. Pero además tienen a su alcance unas formas de comunicación que generaciones anteriores, a su edad, no tenían, y por lo tanto son además influencers y prescriptores.

Pero ya desde hace unos años las empresas innovadoras han de mirar a esta generación también como un recurso laboral, y competir por atraer su talento. Son jóvenes que han viajado, que conocen otras culturas gracias a Internet, que están acostumbrados a obtener lo que quieren y que saben que tienen la fuerza necesaria para exigir ciertas condiciones.

Estos nuevos trabajadores y emprendedores han vivido en un entorno mucho más cambiante que los baby boomers o incluso que los miembros de la Generación X (en la que me incluyo) que les precedieron. Y son más.

John Rampton, trabajador y emprendedor millennial, tiene un punto de vista privilegiado para analizar cómo está cambiando el entorno de trabajo debido a la presencia de esta generación permanentemente subida a la ola del cambio y la tecnología.

Cambios filosóficos

Los jóvenes de esta generación han crecido con más libertad y más opciones que las precedentes. Las estructuras tradicionales no les encajan, porque ellos deciden cuál es el mejor camino para cumplir sus objetivos. Por otra parte, son capaces de trabajar en equipo y repartir el éxito, siempre y cuando todo el grupo tenga el mismo marco de referencia abierto y libre.

La búsqueda del equilibrio entre la vida personal y la laboral les impulsa a innovar y tener ideas disruptivas que les permitan compaginarlas: BYOD, apps de gestión para el móvil, teletrabajo y amplitud de horarios... Para ellos es importante no tener que estar pegados al ordenador que a su vez está clavado a la mesa en la oficina. Para eso se necesita innovar y crear nuevas tecnologías. Y esas innovaciones y tecnologías cambian, inevitablemente, el propio tejido de las empresas y las industrias.

Han aprendido en la piel de sus padres que las empresas no siempre son leales a los trabajadores y que en cualquier momento te pueden echar de tu puesto de trabajo, por lo que ellos mismos no son empleados fieles. Si otra empresa les ofrece un trabajo más acorde no sólo a sus expectativas económicas, sino a su forma de vida, su necesidad de reconocimiento, sus aspiraciones formativas o sus valores, no dudarán en cambiar.

Pero no sólo quieren un lugar de trabajo donde evolucionar, sino que también quieren cambiar la filosofía de las empresas para las que trabajan, haciéndolas más verdes y más socialmente responsables.

Cambios operativos

Las herramientas y los procesos que usan las empresas y que durante años han sido el núcleo de su rendimiento operativo también están en el punto de mira de los millennials. Lo que para los baby boomers era el teléfono y para los GX el correo electrónico, ahora se ha trasladado a la mensajería instantánea y las plataformas de gestión de proyectos. Son herramientas que les siguen donde quiera que van, promueven la colaboración y no les inundan el buzón de correo, que pocas veces consultan.

¿Y qué decir de la oficina física? Los cubículos y los despachos de hace unos años fomentaban la separación, la creación de silos entre departamentos y dentro de un mismo departamento y el mantenimiento de una jerarquía. Ahora son deseables los espacios abiertos que promuevan la creatividad, la interacción y la creación de una comunidad de trabajo más conectada, más flexible y menos estresante.

Con el trabajo remoto y las distintas formas de vida de cada trabajador, los horarios de oficina son ahora más una sugerencia que una norma. Si puedes pasar un rato con tu hijo a cualquier hora del día o visitar el gimnasio cuando te lo dicten tus ritmos circadianos, el trabajo ya no es un obstáculo a tu forma de vida: aumentan la productividad y la motivación, y baja el absentismo.

Cómo atraer a los millennials

¿Cómo ganarse la confianza, la fidelidad y el trabajo de esta nueva generación laboral?

John sugiere que, además de los cambios operativos necesarios y la incorporación de los nuevos valores filosóficos en la cultura de la organización, se repiensen las viejas costumbres. Aplicaciones de chat, paseos o breves conversaciones en grupos pequeños pueden sustituir a las tradicionales reuniones.

Además puede ser útil implementar otros programas y estrategias, como mentoring y oportunidades de desarrollo personal, así como la captación de ideas en toda la organización y no sólo del departamento implicado en un proyecto determinado.

Campañas diseñadas para aumentar la conciencia social y promover el bien común, dando un lugar a la empresa como individuo responsable con la sociedad y el medioambiente, son también bienvenidas entre esta nueva generación de ciudadanos. Aumentar la diversidad, promover el comercio justo y la participación en actividades voluntarias y filantrópicas ayudan a que el trabajador identifique sus valores con los de la empresa y se encuentre más a gusto trabajando en una organización que entienda y apoye sus inquietudes.

 

Encontrarás las reflexiones de John Rampton en su artículo Millennials in the Workplace: The Current and Future Environment.

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