Servicios bancarios

Servicios bancarios

Si me preguntaran con qué me quedo de los últimos servicios a los que podemos acceder desde casa gracias a internet, sin duda respondería que con la banca online.

Acuérdate de cómo era antes: los bancos abrían sólo por la mañana (alguno un día a la semana también por la tarde), con lo cual tenías que faltar al trabajo si querías hacer cualquier gestión. Además tenías que esperar cola para llegar a la ventanilla. Apártate a un lado para rellenar el papelito de la transferencia con ese boli amarrado con una cadena (que a veces ni pintaba), vuelta a la ventanilla ("Perdone, señora; yo estaba antes, es que estaba rellenando el papel"), esperar a que la señorita copiara todos los datos del papelito de marras ("¿Qué pone aquí?"), firmar, copia para ti y copia para mí, y listo.

¿Y ahora? ¡Qué cambio! ¿O no?

La banca basada en servicios

Ha tenido que haber grandes avances en seguridad y gestión de datos para que lleguemos al estado de cosas actual. Desde casita un domingo por la tarde, en pantuflas y tan ricamente.

Aun así, todavía hay en el horizonte tecnología digital que puede aprovechar el sector bancario para mejorar aún más sus procesos de datos, mantener los rigurosos y necesarios estándares de seguridad que exige el mercado y asegurar la confidencialidad de sus clientes.

Por ejemplo, todavía hay documentación en papel que se gestiona en sucursales y oficinas centrales y que debe registrarse, capturarse, procesarse y distribuirse. Para ello hay que establecer flujos de trabajo que transformen estos documentos basados en papel en datos listos para ser procesados y que se puedan editar, almacenar y archivar de forma segura, integrándolos en el flujo digital.

Si el sector bancario quiere mejorar su estándar de servicio, no le queda más remedio que implementar estos flujos de trabajo digitales. De esta forma es más fácil controlar costes y cumplir normativas.

Esto impacta también en la optimización de la atención al cliente, el aumento de la confianza de los inversores y la mejora del posicionamiento como receptor de depósitos.

Todo ello combinado aumenta la competitividad de la empresa financiera, agilizando el flujo de trabajo y mejorando la rentabilidad. ¡Todo son ventajas!

Por poner un ejemplo, una solución Enterprise Content Management (ECM) aporta los siguientes beneficios:

  • eficiencia mejorada mediante la organización del procesado de datos, basada en reglas específicas para el sector bancario,
  • mejora de los servicios a clientes que permiten dedicarles más tiempo, mejorando así la satisfacción del usuario,
  • reducción de los costes asociados a procesos, mediante la automatización, captura, transformación y entrega de documentos digitales,
  • cumplimiento de normativa vigente y trazabilidad de las operaciones.

La forma más sencilla de ahorrar costes y ganar en seguridad

Si trabajas en el sector bancario sabes que las instituciones financieras sufren de forma crónica un crecimiento lento, una competencia dura y un espacio limitado para la innovación debido a las restricciones de presupuesto y las exigencias de seguridad. Se enfrentan por tanto a tres retos críticos:

  • disminuir costes ante la voraz competencia y la batalla constante para ofrecer a los clientes actuales y nuevos las mejores condiciones,
  • optimizar los procesos para mejorar la eficiencia del negocio y el rendimiento del mercado,
  • mejorar la seguridad para evitar pérdidas de datos y brechas de confidencialidad.

La mejor forma de afrontar estos retos es implementando soluciones integradas.

Por poner un ejemplo, hay sistemas multifuncionales que hacen posible la creación de flujos de trabajo para transformar los documentos en papel en datos digitales que se puedan editar y archivar. El proceso comienza con el escaneado del documento y a partir de ahí se escala la solución con software inteligente, que aporte tanto funcionalidad como cumplimiento con las normas de seguridad y protección de datos.

Las ventajas de un sistema así tampoco pueden despreciarse:

  • el ciclo de gestión documental de papel a digital se hace más corto,
  • la gestión documental y los entornos de trabajo se hacen más seguros mediante autenticación y características de seguridad integradas,
  • se optimiza la gestión de las relaciones con los clientes al transformar los datos en información lista para ser procesada.

Seguridad y eficacia mejoradas

Si digitalizamos los flujos de trabajo basados en papel ganamos en seguridad pero además el proceso de escaneado, distribución y archivado se hace más rápido.

Hay todavía procesos que se hacen en papel en las oficinas bancarias, como los iniciados por clientes que no dominan el medio electrónico (personas mayores, desconfiadas o simplemente que no se sienten firmes usando internet y tienen miedo de hacer algo mal).

Si alguien abre una cuenta corriente en la sucursal, o pide un préstamo, hay que recoger mucha información que después hay que archivar en un único lugar de acceso restringido para personal autorizado. Una vez la solicitud ha sido verificada y aprobada, varias personas (incluido el cliente) han de firmar determinados documentos.

Si transformamos este proceso en un flujo de trabajo digital, todo se hace mucho más eficiente y se garantiza la satisfacción de todos los requisitos.

Además del escaneado y procesado automático de los documentos del cliente y su posterior archivado, tendremos un sistema de recuperación ante desastres y reglas de acceso a los datos basadas en roles. Todo ello minimizando los errores manuales y transmitiendo de forma segura los datos sensibles.

Mejorando la eficiencia

Así, si el cliente ha solicitado un préstamo, se digitaliza el fichero completo de la solicitud y se envía automáticamente al gestor de aprobación de préstamos o al comité de crédito, ya esté en la misma oficina o fuera de ella.

Durante todo el proceso de garantizan la seguridad y la confidencialidad de los datos del cliente, en lugar de andar trasladando papeles de un lado a otro, con los riesgos que ello conlleva.

El procesado de documentos es fácil y automático, ya que tiene lugar mediante un flujo de trabajo predefinido que dispara el archivado, la impresión de documentos, el reenvío a sucursales, etc. La información que viene desde diferentes fuentes en diferentes formatos se consolida en un único documento PDF/A, listo para ser impreso o enviado. Luego todo se archiva en el sistema electrónico de gestión documental existente, lo que permite utilizar su función de búsqueda automática cuando sea necesario volver a encontrar el documento, además de entrar en el circuito de copias de seguridad.

Mejores relaciones con los clientes

No acaban aquí las ventajas de utilizar un sistema de gestión documental en los procesos bancarios, porque se le pueden añadir los beneficios de la automatización para hacer acciones de marketing.

Si ya tenemos tanta información sobre nuestros clientes en el sistema, ¿por qué no la usamos de manera más eficiente? Aquí hacen su aparición la publicación de dato variable (VDP o Variable Data Publishing) y el TransPromo o promoción cruzada.

Podemos ponernos en contacto con el cliente para ofrecerle nuevos productos adaptados a sus necesidades, como planes de pensiones e inversión, planes de beneficios para empleados, etc. Y todo ello con sólo pulsar un botón. Las posibilidades de intensificar las relaciones con los clientes son ilimitadas.

Además los avisos pueden hacerse tanto por correo electrónico como aprovechando el envío en papel de extractos y otras notificaciones.

Como dicen los americanos, what's not to love?

Creo que te lo he pintado con bastante detalle, pero si deseas más información puedes visitar nuestra web para empresas de servicios bancarios o ponerte en contacto con nuestros expertos. Ya sabes que nos encantará resolver tus dudas.

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