Crear valor con Realidad Aumentada

Realidad aumentada

Hasta que no seamos capaces de entender que el mundo digital no es un mundo distinto al mundo real en el que vivimos, sino solo una faceta más de éste, no estaremos viviendo en el mundo real que existe hoy en día. Y cada día que pasa sin entenderlo correremos más riesgo de no volver a vivir en el mundo real de nuestro negocio o de nuestra propia vida.

Una buena forma de conseguir esta integración (existen otras, por supuesto) es la de incorporar la Realidad Aumentada en nuestras vidas. Esta nos convertirá en Superman/Superwoman. Será como tomar una maravillosa y extraña píldora que nos ayudará a ser más dinámicos, más activos, a entender mejor el entorno en el que vivimos, a manipularlo e incluso a predecir mejor qué puede ocurrir. Y eso solo con un poquito de Realidad Aumentada en nuestras vidas.

La primera gran ventaja es el incremento del dinamismo y actividad de los que usen Realidad Aumentada, lo cual repercute directamente en la productividad.

¿A que ahora, si estás trabajando y tienes que consultar una información, debes dejar lo que estás haciendo mientras te levantas a por la documentación, o la buscas en algún gestor documental o carpeta del portátil, o consultas tu móvil para encontrar lo que buscas en el chat o Internet? Eso se acabó con la Realidad Aumentada. Al más puro estilo de casco de piloto de combate. (Por ahora ya son gafas holográficas algo más ligeras que un casco y en breve lo serán tanto como unas gafas de sol, y luego cualquier pantalla.)

No sé si eres consciente, pero cuando tengas delante de tus ojos la información que necesitas mientras sigues haciendo tus tareas de forma inconsciente, convertirás lo digital en parte de tu mundo real y las fronteras empezarán a difuminarse.

Por cierto, curioso mundo en el que vivimos, ¿no?

Mientras la tecnología se empeña en eliminar barreras entre el ser humano y ella, la sinrazón de los que en la sociedad humana quieren imponer la barbarie está obligando a las naciones y a sus políticos a volver a poner fronteras o reforzar las existentes.

Pero volvamos a la Realidad Aumentada. El éxito de ésta pasa por la facilidad de integración que tenga con el mundo que sentimos, el que llamamos "mundo real". Eso significa que esta tecnología tendrá que venir con nosotros a donde queramos ir; sea en forma de gafas, en la chaqueta que llevemos puesta o en un microchip insertado en nuestra piel. Sin la movilidad, la Realidad Aumentada no tiene sentido, ni futuro. Y si esto ocurre se abre ante nosotros un maravilloso mundo de oportunidades de negocio.

¿Pero qué quieres decir con oportunidades de negocio?

¡Simple! La Realidad Aumentada no es un camino de una sola vía. No está solo para darnos más información cuando se la solicitemos o cuando reconozca la imagen de una forma, edificio o lugar. También podrá enviar información que sirva para hacer a las organizaciones más inteligentes; o mejor dicho, para tener más información en tiempo real, interpretando lo que hace el usuario con las tareas u objetos que tenga ante sí. Esto, como digo, ofrece nuevos negocios.

En mi caso... bueno, en el de mi empresa, estamos trabajando en la Realidad Aumentada aplicada a la industria, construyendo o mejor dicho co-innovando junto con algunos socios del mundo del código libre un sistema operativo para hardware wearable (por ahora son gafas). Este sistema operativo permite que los ingenieros y técnicos aeronáuticos, sin necesidad de levantar las manos de la pieza de avión que están reparando, puedan ver toda la información de problemas o incidencias con dicha pieza en las reparaciones anteriores, leer las últimas recomendaciones del fabricante de la pieza o pedir que le traigan una nueva al lugar donde está trabajando sin tener ni que descolgar un teléfono o irse hasta un ordenador para hacerlo, y poder seguir con lo que está haciendo.

Pero este sistema que estamos co-desarrollando junto con uno de nuestros clientes tiene algo más. Tiene la capacidad de comunicarse con un “nivel superior” que sabe lo que hace cada ingeniero o técnico y puede desviar uno de ellos a otra tarea si entiende que es necesario. Dicho de otra forma, puede ayudar al jefe de taller a reasignar al técnico a otra tarea y garantizar que todo marcha en el tiempo acordado.

El próximo paso será el de interpretar las acciones de los ingenieros y técnicos para aprender y hacer recomendaciones o archivar conocimiento en formato gráfico. Pero para esto hay que mejorar la integración de la Realidad Aumentada con la Inteligencia Artificial. Y para eso... aún queda un poco.

Como ves, crear un sistema operativo capaz de ayudarte a realizar tu trabajo o al menos a ser más eficiente en él, o que te pueda enseñar cómo realizar tareas, a la par que reordena en tiempo real las tareas para que puedas ser más eficiente, es el sueño de muchas empresas que nosotros estamos haciendo realidad con la tecnología de Realidad Aumentada. Pero quedan muchas otras propuestas de valor u oportunidades de negocio que se pueden lanzar al mercado.

¿Te atreves?

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