Robots: 1 – Humanos: 0

Robot

No teníamos bastante con la que tenemos encima: crisis, globalización, pérdida de competitividad, nuevas tecnologías, mercados emergentes... que ahora un batallón de gurús y analistas (Gartner, Microsoft, Oxford University, etc.) nos anuncian el fin del mundo empresarial y laboral tal y como lo conocemos ahora.

En 15 a 20 años tendremos un robot como compañero en la oficina.

¡Lo de compañero es lo que me preocupa!

Porque lo que realmente ocurre es que más del 50% de los puestos de cualificación media desaparecerán y lo harán a marchas forzadas, sustituyendo a las personas por robots o procesos automatizados. Eso dejará en el mercado laboral sólo puestos de muy alta cualificación o de baja o muy baja. Pero con independencia de que no todos podremos ser directores generales o catedráticos y que ninguno querremos guardar rebaños de cabras (y que conste que quizás es lo mejor, apartarse del mundanal ruido, vivir una vida sencilla y plena), el agujero social y económico que se crea es, por decirlo de una forma suave y poco profesional, "brutal".

¿Cómo afrontar esta situación como profesional? Eso es algo que me preocupa y mucho, pero sobre todo me preocupa el futuro de mi hija, que ahora se está formando para un futuro laboral totalmente desconocido para ella y todos nosotros. Y ni el colegio ni yo la podemos preparar para lo que no sabemos que vendrá. Pero esto es algo que por sí solo necesita de un artículo, o, mejor dicho, un libro.

¿Y como empresa? ¿Y cómo profesionales? ¿Cómo lo afrontamos? Sinceramente... no hay una respuesta clara. No existen varitas mágicas, ni fórmulas matemáticas, ni gurús que nos lo digan. Pero lo que sí que podemos hacer es aplicar la lógica para poder tener más posibilidades de sobrevivir como profesionales, y como empresa.

En primer lugar, no debemos oponernos a ello.

Igual que el Pony Express no tuvo nada que hacer contra el telégrafo, o el CD contra el pen drive o Dropbox, no podemos nosotros atrincherarnos en la negación de la realidad. Los robots y los procesos automatizados llegarán y lo harán para quedarse.

Lo más urgente es la automatización de todos los procesos que podamos, dentro de nuestras organizaciones. Mejor empezar nosotros a que alguien lo haga por nosotros. Además, esta carrera de los procesos y su automatización ya ha empezado, y yo me atrevo a afirmar: ¡con fuerza!

Los objetivos son claros:

A corto plazo, incrementar la rentabilidad y productividad de la empresa y del profesional, ya que a procesos mas ágiles y rápidos, menos costes y/o más recursos para expansión.

A medio plazo, reorientar a los empleados a la generación de valor añadido para la empresa y los clientes (y no olvidar nunca que, si no enfocamos a ambos, acabaremos perdiendo tanto el uno como el otro). Y hay que generarlo mucho, pero que mucho más allá de lo que actualmente hacemos. Esto incluye desde proporcionar oportunidades en nuevos mercados a mejorar y/o potenciar los portfolios de productos y servicios que ofrecemos, pasando por estrategias de diferenciación.

La idea final de este primer paso es estar lo mejor posicionados que podamos cuando llegue el momento de que todo lo que conocemos ahora se pueda automatizar o realizar por robots. O dicho de otra forma, cuando todo cambie, estar en la mejor posición de salida posible.

En segundo lugar, el conocimiento y la innovación.

Las empresas y los profesionales deben invertir en una ampliación rápida y continua del conocimiento práctico. (¡Ojo, que no hablo de formación! Formarse es un medio, no un fin.)

El objetivo no es ser más listos, o tener más títulos en el CV. El objetivo no es tener más titulados o másters en el headcount de la empresa.

El objetivo es adquirir continuadamente conocimientos (y disponer de los medios necesarios) para poder desarrollar nuevos productos/servicios, generar nuevos mercados, especializarse en procesos o productos determinados.

En cosas que no existen hoy, que solo se vislumbran en la mente de algunos de nosotros, que residen en algún rincón oscuro lleno de 1 y 0 de nuestro tablet, ¡ahí es donde interviene la innovación!

Hay que crear hoy, desde el saber y la experiencia, los productos, mercados y servicios del mañana.

Dicho de otra forma, separarnos de una forma continua y lo más rápida posible de productos, servicios y mercados donde la clave está en la automatización.

La próxima revolución industrial real será la del conocimiento y la automatización. Quedémonos con el conocimiento y demos la automatización a los robots.

Estoy seguro de que en no mucho tiempo veremos cómo las cadenas de comida rápida dispondrán de procesos y máquinas capaces de servirte la hamburguesa o pizza de forma eficiente, con la misma calidad que ahora existe, a precios razonables y con una atención al cliente razonable.

Pero como no todos podremos ser Ferran Adrià, los actuales cocineros de estos fast food deberán especializarse en la cocina, consiguiendo un tipo de productos y/o servicios que exceda las expectativas de los clientes y quieran pagar por ello.

Así que veremos cocineros especializados en paté, que han montado su minicadena de producción/distribución de un producto muy especializado, no caducable y personalizable para ofrecer como merchandising, aportando gran valor añadido a las empresas que ofrezcan dicho merchandising a sus clientes finales.

O cocineros expertos en comida personalizada tanto en contenido como en formato, que realizarán menús personalizados a cada cliente, con la carga de proteínas y calorías adecuada al régimen alimenticio de éste, pero con una forma divertida o apetecible (según gustos) y que ha sido impreso por una impresora 3D capaz de usar alimentos.

Estos simples ejemplos, mitad realidad mitad ficción, son una visualización muy clara de cómo combatir la automatización de procesos y robots con conocimiento, innovación y creatividad. Donde aunamos saber, experiencia, conocimientos externos a nuestro quehacer (producción/logística) y tecnología, para crear un espacio profesional y/o empresarial donde los robots no pueden acceder, bien por calidad, por destreza o simple rentabilidad de escala de negocio.

Una reflexión: Si comparas tu vida profesional con la de tus padres, ¿dónde ha habido más cambios profesionales o de tecnologías? ¿En la tuya o en la de ellos? ¿En cuál los cambios se han sucedido con mayor rapidez? ¿Los problemas y necesidades de tu empresa son los mismos que los de hace tan solo 3 años? ¿De verdad crees que si no te preparas ahora estarás listo para los tremendos cambios que tendrás que afrontar en 15 años? ¿Crees que tu empresa existirá dentro de 15 años, o habrá desaparecido o la habrán absorbido?

Soy consciente de que todo esto puede sonar un poco a ciencia ficción barata, pero mi realidad, y la vuestra, hoy en día nos esta enseñando que no es así. Yo, porque me dedico a mejorar y generar procesos de negocio; y tú, porque lo estas viviendo en tu vida personal y profesional de todos los días.

Ya se sabe el dicho: La mejor defensa un buen ataque. Será imposible parar la automatización de procesos y a los robots. Nosotros mismos, como empresarios, como profesionales, la buscaremos por necesidades del negocio o simplemente para poder competir. Pero sí que podemos preparar el terreno para que cuando la invasión llegue podamos hacer que se queden en donde queramos nosotros, que ocupen el espacio de negocio que deseamos que ocupen. Y eso solo ocurrirá si como sociedad, como empresarios, como profesionales hacemos que el hombre se quede con el conocimiento y la innovación y la creatividad en los mercados y los robots y la automatización de procesos sean las herramientas para ejecutarlo.

En otras palabras, hagamos un Blue Ocean a los robots y automatizaciones de procesos y para cuando ellos lleguen nosotros estaremos pescando en otros mares mucho más interesantes, rentables y prometedores.

Pero ¿cómo conseguimos crear un nuevo entorno empresarial y profesional, donde humanos, robots y procesos automatizados tengan cabida? Es una pregunta muy interesante... pero eso es otra historia.

Otras entradas interesantes:

«
»

Enviar un comentario a
“Robots: 1 – Humanos: 0”