La nueva realidad (I)

Gafas de realidad virtual

Jamás volverá a ser lo mismo. ¡La realidad tal y como la conocemos ha cambiado! Leer un cartel no será solo leer un cartel, sino interpretar un montón de iconos, textos y vídeos explicativos. Nunca más volverás a ver la carta de un restaurante como antes. Ahora al abrirla tendrás traducción instantánea, vídeos explicativos, imágenes y botones interactivos que te permitirán hacer el pedido sin hablar con el camarero.

Los días en los que un guía nos enseñaba una ciudad desconocida serán parte del recuerdo, porque ahora tu móvil te la irá enseñando con precisión y 100 veces más información.

Han llegado nuevas realidades y nos han cambiado el mundo.

Nunca volveremos a ver el mundo con nuestros ojos, porque cuando lo veamos, nos parecerá poco interesante, aburrido y nada motivador. Y eso es porque la Realidad Aumentada (RA) y Virtual (RV) harán un mundo nuevo para nosotros, más interesante, más divertido, más informado, más eficiente. Y lo mejor de todo es que ya está aquí.

Lo confieso, tengo algo de añoranza. Qué le voy ha hacer, soy un nostálgico. Aunque me imagino con una sonrisa cuando, al ver el plano de mi nueva casa, éste se haga realidad ante mis ojos. Y no digo nada de mi mujer, que haciendo compras online, pueda ver el vestido en 3D e incluso pueda probárselo “virtualmente” antes de comprarlo (¡oh, dios mío, la tarjeta de crédito!). Bueno, me consolaré jugando a mi juego de F1 favorito y ganando a Fernando Alonso, eso sí, como si estuviera allí (¡qué más quisiera yo!).

¿Y esto por qué? ¿Cómo es posible?

Por una razón muy simple: porque ya se han encontrado usos, mercados, ventas y beneficios para estas dos nuevas tecnologías.

Son tecnologías diseñadas para enriquecer y/o sustituir la realidad que nos rodea. La Realidad Aumentada (RA) y la Realidad Virtual (RV) son tecnologías florecientes que basan su principio en fusionar datos y procesos digitales con el mundo real, utilizando para ello dispositivos móviles, ordenadores o dispositivos ponibles (wearable communicators). 

Asombra que su principio de funcionamiento, por lo simple que es, no se implantara antes. Estas tecnologías están pensadas para reconocer la realidad que las cámaras de los dispositivos antes mencionados “ven”, y ofrecernos en tiempo real información interactiva añadida y/o procesos relacionados con eso que ven.

Pero seguro que, al igual que me pasó a mí hace ya tiempo, aún no eres capaz de asimilar lo que esto puede significar para nuestra sociedad, en cuanto transformación de la misma. Es más, hasta lo mismo estas pensando que es un camelo, un bluff que no llegará a ninguna parte. Y aunque es posible que tengas razón, no creo que sea probable. Déjame que te dé un par de datos.

Para el 2020, más de 1.000 millones de personas estarán usando y comprando productos y servicios de realidad aumentada y virtual, en su día a día. Hablamos de menos de 5 años, o sea, mañana. Eso significa que ya hay millones usando estas tecnologías hoy. 

Aún hay más, porque para esa fecha se habrá alcanzado una facturación de 150.000 millones de dólares en dichas tecnologías, repartidas en un 80% - 20%, siendo la realidad aumentada la clara ganadora frente a la realidad virtual. Por si quieres comparar, es aproximadamente el 45% del valor total del mercado eléctrico europeo… y sumando.

Con estas cifras creo que estas tecnologías están aquí para quedarse. Y eso que aún no se ha empezado a hacer cifras (al menos yo no las tengo) de cuando se empiecen a unir estas tecnologías con big data e IoT. El crecimiento en facturación puede ser brutal. 

El mundo no volverá a ser el mismo, eso es seguro.

¿Y dónde veremos estas tecnologías aplicadas?

Hay mercados en los que ya se está trabajando, y en los que la facturación crece aceleradamente por su demanda. Hablo de mercados como el entretenimiento (juegos), parques temáticos o publicidad. Sin embargo, los que están despuntando ahora son el ecommerce, big data, voz, películas/TV, hardware, o mercados verticales.

Ahora bien, no te dejes engañar por estos mercados, porque más que en mercados debes pensar en cuáles son los usos en los que la sociedad, las personas, las empresas podrán sacarle partido a estas tecnologías. Estos definirán los nuevos productos, servicios y mercados en los que se podrán vender estas tecnologías.

Para empezar, piensa que cualquier proceso que use realidad aumentada permitirá visualizar y comunicar varios contenidos que pueden interactuar con objetos físicos y reales, y aportará más información al proceso de negocio. Imagínate una cadena de montaje, o un repartidor, o simplemente la traducción de un cartel del japonés a tu idioma en medio de una ruta turística, o lo que decíamos antes del restaurante. Estas tecnologías permitirán que los procesos puedan ser más ágiles y efectivos eliminando barreras, ya que ofrecerán más información y permitirán tomar decisiones más rápida y efectivamente. Menos errores, más rapidez, más productividad. 

En las áreas de ingeniería, arquitectura, educación o medicina, por citar algunas, aumentará la productividad al poder descomponer cualquier objeto o concepto que necesite explicación y así profundizar en él.

Estos no son todos los usos, ni mucho menos, pero te orientan para que puedas pensar en tus propias ideas.

Uno que a mí me gusta mucho es el de apuntar tu móvil a cualquier mobiliario urbano o edificio o calle de una ciudad y obtener una fuente de información inmediata, llena de vídeos, textos, teléfonos, emails, tuits o enlaces para reservas de una habitación o compra de entradas.

Es muy posible que el mundo del móvil también cambie, ya que la realidad aumentada y virtual puede complementar o desplazar a las apps. ¡Ya veremos!

Por todo esto creo fervientemente que estas tecnologías están aquí para quedarse, bien por sí solas o fusionadas con otras, y que traerán mucho dinero y cambios en mercados, tendencias y puestos de trabajo.

Sabiendo como sabemos que, al traer dinero, esta tecnología viene para quedarse, ¿en qué se beneficia el ser humano o la sociedad? O dicho de otra forma, ¿esto a mí, en qué me ayuda?

Intentaremos responder a esta pregunta en la siguiente entrega.

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