¡Qué importante es la pantalla de un dispositivo!

Konica Minolta bizhub MarketplaceHace unos días estuve hablando con un amigo que tenía en su casa varias tablets; una de ellas era de la marca Apple y otra de su mayor competidor, o sea, Samsung. Como bien sabéis, ambos fabricantes apuestan por diferentes sistemas operativos, uno es iOS y otro, con carácter mucho más abierto, Android (no me preguntéis por cuál me decanto yo porque creo que ya se me ha visto el plumero ;-)).

Mi amigo me decía que sus hijos notaron el cambio cuando empezaron a usar la tablet de Samsung que compraron en segundo lugar. Decían que les gustaba mucho más la tablet de Apple, que les parecía más sencilla de manejar, que encontraban las aplicaciones que tenían instaladas mucho más fácilmente que en el sistema con Android. Posiblemente si no hubiesen tenido la tablet de Apple jamás hubiéramos tenido esta conversación, porque, como yo le expliqué, a mi hijo le daba igual usar el teléfono con iOS que tengo o la tablet con Android, ya que los niños tienen una capacidad de aprendizaje y de adaptación muy elevada.

¿Y todo esto a qué viene? Pues lo que quiero decir es que el diseño de una interfaz gráfica es muy importante. Como le pasaba a los hijos de mi amigo, no es igual trabajar con una pantalla de un dispositivo móvil o con un sistema operativo de un ordenador (véase el ejemplo de Windows vs Mac OS).

La tendencia es clara. Cualquier sistema tecnológico debe ser capaz de adaptarse a las necesidades de los clientes/usuarios. Si no es capaz, es un sistema antiguo y tenderá a morir, a extinguirse.

Los equipos multifunción no son un caso aparte. Aunque cada vez se adaptan mejor a las tendencias del mercado (por ejemplo ya funcionan con movimientos del tipo tablet o smartphone: pellizcar para ampliar, pulsar y arrastrar, etc.), todavía tienen muchos botones en su pantalla táctil que dificultan su utilización y el aprendizaje de los usuarios.

Por este motivo los clientes demandan cada vez más que los equipos multifunción se puedan “programar” para que se adapten a los flujos de trabajo de cada empresa. Es decir, que se pueda configurar la pantalla del equipo multifunción para que aparezcan sólo los botones que se utilizan, con las funciones que mejor se adaptan a cada necesidad, como por ejemplo la digitalización de las facturas que se realizan día a día con extracción de datos, o la impresión de sobres de una manera concreta, o el copiado del DNI de las visitas. Al final todo esto redunda en un ahorro de tiempo y de costes, puesto que todo suma y cuenta.

La última tendencia relacionada con la interfaz gráfica tipo tablet es que, además de poder configurar la pantalla al gusto del consumidor, es necesario que los equipos multifunción puedan crecer en funcionalidades. Por ejemplo, que puedan de forma sencilla instalar/descargar nuevas aplicaciones desde un portal web como Google Play o Apple Store.

Por último y muy importante es la capacidad de disponer de imágenes corporativas; es decir, que el equipo multifunción sea a imagen y semejanza de la empresa. Podemos por lo tanto adaptar la pantalla del equipo multifunción con la apariencia de los productos que vende; por ejemplo, si nos dedicamos a la fabricación de aviones, podemos usar el equipo multifunción con los mandos de un avión y además con los logos o mensajes corporativos que sean necesarios.

 

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