El internet de las cosas (I)

El internet de las cosasSegún Wikipedia,  el «Internet de las cosas» se refiere a una red de objetos cotidianos interconectados.

Desarrollando un poco más este abstracto concepto y llevándolo a nuestra vida cotidiana, vemos las posibles aplicaciones que tendría tener conectados a la red de redes los elementos que utilizamos diariamente.

Solo a modo de ejemplo podríamos, por ejemplo, tener nuestro frigorífico informándonos constantemente de la cantidad de alimentos que hay en él e incluso realizando pedidos de nuestra bebida favorita por nosotros; buena idea, ¿verdad? Eso evitaría más de una discusión familiar.

Las zapatillas con las que corremos igualmente registrarían la duración, intensidad y kilómetros recorridos automáticamente; incluso podrían analizar la pisada y podrían aportarnos información que hoy solo está accesible para atletas de élite.

Nuestro cepillo de dientes podría alertarnos ante la aparición de una caries e incluso podría gestionar la cita con el dentista.

Las incipientes Google Glass ya están mostrando al mundo las posibles aplicaciones de los electrodomésticos integrados en la red, haciendo nuestra vida más fácil.

Pero estos son solo algunos ejemplos; se calcula que en 2020, entre 22.000 y 50.000 millones de dispositivos se conectarán a internet con el fin de proporcionar a los ciudadanos una serie de servicios y aplicaciones inteligentes que no tienen parangón. Leer estas cifras asusta un poco, ¿no?

Todo esto es posible también gracias al cambio tecnológico y a la próxima generación de aplicaciones de internet (protocolo IPv6) ya que se podría identificar todo tipo de objetos, algo imposible con el todavía en uso (y parece que obsoleto) protocolo IPv4.

Para conseguirlo, ya se están llevando a cabo muchos proyectos y pilotos con etiquetas RFID (siglas de radio frequency identification, es decir, «identificación por radiofrecuencia»); bastará con integrar un chip en cualquier objeto del hogar… quién sabe si en generaciones futuras también dotaremos de este chip a nuestros bebés. Si nuestros amigos de la nave Enterprise nos vieran…

Según Hans Vestberg, CEO de Ericsson, las repercusiones serán considerables: «Si una persona se conecta a la red, le cambia la vida. Pero si todas las cosas y objetos se conectan, es el mundo el que cambia».

Continuará…

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Un comentario a “El internet de las cosas (I)”

La ventaja competitiva que se logra con una buena gestión del Big Data | Blog Optimizando | OPS Servicios Profesionales | Konica Minolta @ 7 de marzo de 2014 11:30

[…] otro lado, se asoma sin temor la Internet de las Cosas, que consiste en conectar a la web nuestros objetos de uso diario, como puede ser una camisa que […]

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