Mi universidad se pone al día

Documentos electrónicos y en papelEste año mi sobrino se matriculó en la universidad por última vez, ya que está en el último curso (¡por fin!) y su sorpresa fue mayúscula al ver que las instalaciones informáticas y de servicios a los alumnos habían cambiado. Había nuevos sistemas multifuncionales de impresión y un nuevo método para poder hacer copias, impresiones y escaneos en estos sistemas. Os transmito literalmente su relato tal y como él me lo contó ya que verdaderamente es increíble el cambio experimentado en las universidades: Para empezar, al matricularme me entregaron una tarjeta y el empleado de la ventanilla de matriculación me dijo: "con esta tarjeta puedes hacer copias y recoger tus impresiones en las máquinas. Tienes un saldo inicial de 10€, pero cuando se te acabe puedes ir a recepción a comprar más saldo o utilizar unos dispositivos de recarga que encontrarás en los pasillos. También puedes comprar más saldo a través de la página web que te viene en el documento que te voy a dar ahora; así puedes hacerlo tranquilamente desde casa." En el documento que me entregó aparecían las instrucciones para trabajar con los nuevos sistemas, un nombre de usuario y una contraseña personal y varias direcciones web:
  • Una para poder enviar trabajos de impresión a las máquinas desde cualquier sitio donde disponga de conexión a internet. Esto me vino genial, ya que podía lanzar trabajos desde cualquier lugar del campus desde mi tablet a través de la conexión 3G. También ofrecen la opción de mandar el documento como adjunto en un e-mail a una dirección de la universidad.
  • Otra dirección a la que puedo acceder para solicitar impresiones de un catálogo que pone a disposición la facultad, como apuntes, material para las asignaturas, etc.
  • Y la última dirección es por si quiero recargar el saldo de mi cuenta con tarjeta de crédito y desde cualquier sitio.
Cuando tuve la necesidad de imprimir algo, me conecté a la web de turno y me solicitó mi usuario y mi contraseña. A partir de ahí todo fue coser y cantar, ya que los menús eran muy intuitivos y claros: "Seleccionar trabajo", "seleccione el tipo de acabado". Seleccioné un documento en PDF que tenía en mi tablet y elegí que el documento saliese grapado. Me mostró el precio y marqué aceptar. Al fin entendía qué era aquello de la impresión en la nube. Todo muy fácil, pero la duda que yo tenía era: "ya sé mandar un documento a imprimir, pero ¿cómo recojo las impresiones?". En las instrucciones que venían en el documento lo ponía claro "diríjase al sistema de impresión más cercano, acerque la tarjeta que le hemos facilitado al lector de proximidad y elija en la pantalla lo que desea imprimir. Lo denominaba como Follow-me Printing o Impresión Distribuida. ¡Increíble, así fue! Había un montón de máquinas distribuidas por todo el campus, me acerqué pues a la primera que encontré, pasé la tarjeta por el lector y de repente en la pantalla de la máquina aparecía el siguiente mensaje: "Seleccione el trabajo que desea imprimir". ¡Ahí estaban los documentos que había subido a la web desde mi tablet! Fue muy emocionante; además salió grapado como yo había solicitado. De repente me vinieron a la cabeza las grandes posibilidades que aquello me proporcionaba. Si todos los días vengo a la universidad, ¿para qué tener impresora en casa?; envío los trabajos desde casa y los recojo aquí. Para hacer fotocopias simplemente había que acercar la tarjeta y darle al botón de copia, pero es que además podía escanear a un correo electrónico o a mi pendrive e incluso podía imprimir documentos que llevase conmigo en el pendrive. Así que todo este curso hemos estado usando el nuevo sistema y ha sido muy cómodo y funcional. Este año, además, me tocaba hacer el proyecto de fin de carrera y necesitaba imprimir toda la documentación, pero con un acabado especial. Así que me acerqué al antiguo centro de impresión de la universidad, que tiene unas máquinas enormes multifuncionales, y me comentaron que hiciese lo mismo que con cualquier documento, pero que en la web donde subo el trabajo de impresión, en la parte de selección de acabados, eligiese "encuadernado en modo libro". Eso hice, y cuando fui a recogerlo me entregaron toda la documentación con un acabado muy profesional, tapas duras como las de cualquier libro y un encuadernado sin grapas, ni espirales ni nada de eso; era como las de cualquier libro comercial. ¡Me encantó! La verdad es que el cambio ha sido todo un acierto; los alumnos estamos encantados, pero es que hasta los profesores utilizan las mismas herramientas que nosotros. Es mucho más fácil y flexible para todos. Yo ya he acabado este año, así que espero que los alumnos de los próximos años aprovechen este cómodo y útil sistema de impresión para alumnos.

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