Wassapeadoras: Centros de comunicación inteligente: Fotocopiadoras 2.0

El mundo en tus manosNo salgo de mi asombro cuando descubro las nuevas funcionalidades y características de estos equipos que nos acompañan en el día a día en la oficina: las fotocopiadoras. Si los guionistas del programa “Cámera Café” le diesen una vuelta más de tuerca a sus guiones, sin duda cambiarían de mobiliario y denominación del programa: lo llamarían “Cámera Fotocopiadora”. Estos diabólicos aparatos incorporan tanta funcionalidad, software, aplicaciones y versatilidad que sería habitual ver a Gregorio Antúnez, Jesús Quesada y compañía debatir en torno a la fotocopiadora mientras envían un mail, digitalizan un contrato para subirlo directamente a la red corporativa integrada con SharePoint o imprimen los pedidos de los clientes directamente desde su iPhone.

Ha cambiado el cuento. Ya no son fotocopiadoras: ahora son Wassapeadoras, Centros de Comunicación.

Están integradas con las redes sociales; disponen de pantallas táctiles al más puro estilo iPad (si Steve Jobs levantase la cabeza y viera cómo han llegado sus aplicaciones hasta el último rincón de cada oficina...).

Recuerdo que hace algunos años participé en un brain storm de una compañía de telefonía móvil; en aquella reunión cada uno de los asistentes debía aportar ideas para incorporar funcionalidades extras a los teléfonos móviles. Para ponernos en situación, en aquel momento sólo se podía hablar y enviar sms. Esta tormenta de ideas generó algunas tan descabelladas como tener correo electrónico, poder enviar fotos, escuchar música, juegos, disponer de acceso a internet, pantalla en color, navegador web… algunas parecían ciencia ficción: leer libros, vídeo-conferencia, acceso a redes sociales…

Una vez más la realidad supera a la ficción.

El impulso que han tenido todos los dispositivos móviles ha venido sin duda motivado por una razón fundamental: los avances tecnológicos, la incorporación de software y la posibilidad de desarrollar aplicaciones; pero sobre todo por la demanda del usuario, los cambios que han experimentado los negocios, la necesidad de tener movilidad y que la información nos acompañe allá donde nos encontremos. Hoy día disponemos de todas las herramientas necesarias para comunicarnos al alcance de la mano.

Me permito hacer esta analogía para que sirva como ejemplo de la revolución —no menos significativa— que ha experimentado nuestra gran amiga la fotocopiadora.

Quedaron atrás los días en los que nos desplazábamos hasta la fotocopiadora ubicada en el punto central de la oficina y nos permitía exclusivamente copiar con alguna función “increíble” como la ampliación o reducción, cuando no se atascaba.

Hoy día incorporan OCR, podemos digitalizar documentos y al llegar a nuestro escritorio disponemos de un maravilloso fichero en formato Word, listo para modificar algún detalle del contrato que teníamos archivado desde hace varios años (y nos ahorra mucho tiempo evitando tener que crear el documento de nuevo).

En mi empresa disponemos de una red social corporativa; es nuestro punto de intercambio de información. Desde hace unos meses nuestras fotocopiadoras también están integradas en la red social, permitiendo el envío de documentos directamente a repositorios compartidos en la nube —esto me parece inverosímil.

Disponen de pantalla táctil a color de 9”, funcionalidad Flick & Drag —desplazar y arrastrar— para gestionar los ficheros cómodamente (al más puro estilo Apple), tienen 4 GBytes de RAM, 250 GBytes de disco duro, procesadores Risc, teclados conectables por USB…

También son capaces de imprimir y almacenar ficheros directamente en dispositivos USB tipo Pen-drive.

Y como ya no son Fotocopiadoras, ahora son Centros de Comunicación, disponen de software por un tubo… navegador web, acceso a redes sociales, gmail y cualquier servicio que esté en la nube.

Desde los tiempos de Gutenberg se ha evolucionado la técnica de la reproducción de documentos en medios impresos dotando de las últimas tecnologías a los sistemas de impresión.

Señores, ahora ya no tenemos Fotocopiadoras, ahora tenemos un Centros de Comunicación Inteligentes, cuyo interfaz ya no son botones ni teclas: se han sustituido por un iPad. Ahora ya no fotocopiamos, ahora nos COMUNICAMOS.

Las formas en las que nos relacionamos están cambiando muy rápidamente; Una herramienta como WhatsApp ha modificado el modo en el que nos comunicamos; más del 60% de los mensajes instantáneos se envían por este método, según las propias operadoras móviles. Está claro que las fotocopiadoras se han subido al carro de las nuevas tecnologías y a nadie le extrañaría ver cómo tu compañero de departamento envía un “wassap” desde el “Centro de comunicación inteligente”.

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