La Firma Electrónica, un gran invento

Atendiendo a los aspectos jurídicos del término, la Firma Electrónica Avanzada es la firma electrónica que permite identificar al firmante y detectar cualquier cambio ulterior de los datos firmados. Esta firma electrónica está vinculada al firmante de manera única y a los datos a los que se refiere y ha sido creada por medios que el firmante puede mantener bajo su exclusivo control. El concepto de firma electrónica avanzada está definido en la Ley de Firma Electrónica, que además define otro concepto, el de firma electrónica reconocida que es la firma electrónica avanzada basada en un certificado reconocido y generada mediante un dispositivo seguro de creación de firma. La firma electrónica reconocida tendrá respecto de los datos consignados en forma electrónica el mismo valor que la firma manuscrita en relación con los consignados en papel. Parece, pues, que se abre ante nosotros un nuevo universo de posibilidades… resulta que ahora podemos incluir en nuestros documentos un nuevo “elemento” que los convierte en inalterables; bueno, esto no es del todo cierto, realmente podemos blindar nuestros documentos pero si son manipulados por un tercero esta firma electrónica se destruye. Si Leonardo levantase la cabeza seguramente incluiría esta tecnología en sus famosos Cryptex tan popularizados en “El código Da Vinci”. Sin duda, estamos ante un reto similar: debemos garantizar la autenticidad de un documento y también debemos incorporar algún sistema de protección que evite su manipulación. La respuesta tecnológica es clara: Firma electrónica avanzada. Afortunadamente, ya existe un marco legal que recoge y contempla todos estos términos. Desaparecieron las plumas, desgraciadamente, por otro lado… el que suscribe no puede evitar suspirar ahogadamente al recordarlas; cada día utilizamos menos medios manuscritos y aporreamos teclados sistemática y mecánicamente. Si analizamos cuántas cartas (sí, las que enviábamos en la infancia) escribimos de nuestro puño y letra hoy, seguramente se contarán con los dedos de una mano (en el mejor de los casos)… y eso teniendo en cuenta las Felicitaciones Navideñas. Parece bastante necesario, por tanto, disponer de mecanismos que nos permitan garantizar la identidad de un documento y que, efectivamente, se corresponde con lo que escribimos. Hoy que hemos sustituido el romanticismo por un mail, por un “Pdf” o por un documento “Word”, debemos acoger a este nuevo “tipo” la firma digital. ¡Me parece todo un inventazo!

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Se han hecho 2 comentarios a “La Firma Electrónica, un gran invento”

María José Fernández @ 22 de junio de 2011 6:41

Si alguien lo manipula, ¿se destruye el log? Queda registrado quién efectúa esa manipulación? Gracias

Juan José Luque @ 27 de junio de 2011 10:04

La intención de la firma electrónica no es tanto saber quien lo ha manipulado o que esta información quede registrada en un log; lo que interesa realmente saber es si un documento se ha manipulado o no. En caso de ser manipulado la firma digital se destruye y por lo tanto el documento carece de validez. Para obtener un log o un registro deberías optar por otras soluciones como el archivo digital con valor probarorio (Biz:SafeBox). Un saludo.

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